julio 16, 2019

COLECCIÓN ZEN

La colección aromática ZEN, más convencional que la anterior, está inspirada en la celebración japonesa ocurrida en primavera durante la floración del cerezo, donde predominarán aromas frescos que conservan matices herbales, frutales, especiados y ligeramente dulces. La relación al entretiempo de esta colección aconseja incluir aromas ciertamente menos decadentes, más alegres, vivaces, o bien de matices dulces otoñales encadenan y se complementan con la colección Bushido.

La equilibrada combinación de frescura/distinción/personalidad se conjugan en los distintos perfumes conseguidos, ofreciendo al usuario una agradable sensación sutil y adecuada para los momentos más cercanos, pero sin renunciar al personalísimo toque de una composición sorprendente y distinguida.

A pesar de ser susceptible de incrementar el número de fragancias dada su versatilidad de entretiempo, la colección ZEN se compone de los siguiente aromas: FUJIYAMA, máximo exponente de esta colección con un floral-oriental. FRUIT SNAP, un complejo gourmand inspirado por un combinado de frutas con un punto refrescante. SHAMADI, un profundo aroma de cacao combinado con Oud y chispeante pimienta.

Fujiyama

Fujiyama es el monte sagrado de Japón, y está lleno de simbolismo. Está fuertemente arraigado a la cultura y arte japonés, siendo una importante fuente de inspiración artística.

Para Daisho no iba a ser menos, y con la brutalidad de un volcán, la decisión de lanzar al púbico una fragancia íntegramente floral fue de forma decidida y casi explosiva, y de igual forma se ejecutó la formulación de todos sus componentes y notas aromáticas, con genial firmeza e inspiración.

Para un artesano humilde, que además solo elabora por instinto basándose en gustos personales, se presentaba un nuevo reto puesto que en ningún modo, y de ninguna manera… soy de florales. Así que igual que construir un aroma de rosa suficientemente masculino como el Rose Triumph, de nuevo se perfilaba el desafío de diseñar un aroma floral sin perder la complejidad, y más importante aun, la masculinidad típica en los aromas de Daisho.

Así que un floral al estilo europeo estaría descolocado en las colecciones y ediciones limitadas, a la vez que quedaría bastante lejano a la linea de inspiración japonesa de Daisho. Por tanto, otorgarle con esa dedicida seña de identidad Oriental-Japonés a esta fragancia, es en cierta manera, la mejor forma de encontrar el camino a un diseño atractivo y a la vez digno de pertenecer a una Limited Edition.

El aroma FUJIYAMA se compromete de lleno con los amantes de los aromas más primaverales y florales de buena intensidad, a la vez que es capaz de enamorar a los que pensaban que nunca comprarían un aroma integramente floral.

Fujiyama posee una salida aromática compuesta con notas de cereza y pimienta rosa, bastante fugaz por cierto. El corazón de este complejo aromático está compuesto por flor de loto, nardo, magnolia y una pincelada de flores rojas. El fondo de ámbar, cedro y una pizca de Oud para masculinizar la fragancia, redondean esta composición que espero cause grata impresión y sorpresa.

Shamadi

Mi significado favorito de la palabra SHAMADI es:

El estado espiritual más elevado que puede alcanzar un ser humano. Es pues, el estado de iluminación.

La influencia japonesa de Daisho no puede ignorar las corrientes espirituales que encaminan a la persona hacia la conexión perfecta del cuerpo y del alma, un estado necesario para llegar al casi inalcanzable SHAMADI.

No encuentro mejor ingrediente que me ofrezca más sensación de reconfortante que el cacao. Un aroma y sabor tremendamente adictivo por excelencia, e ideal para temperaturas suaves, y sobre todo, para los días de lluvia.

La composición de esta aroma es complejo y elegante propio de Daisho, sin apenas toque gourmand, en el que se dejan entrever una salida chispeante y pimentada, un perfumado corazón de cacao y un fondo semidulce.

La fragancia es tan alegre como la primavera, con notas florales, especiadas y pimientadas, con un leve toque de bergamota. El corazón de la fragancia da paso a un cacao potente, ligeramente dulce, refrescado y perfumado por gardenia y flores rojas, y pincelado con notas de tabaco de Virginia. El fondo lo componen te negro y aderezado con licor de cerezas.

SHAMADI puede ser, desde mi punto de vista, uno de los aromas imprescindibles para los amantes de los aromas de cacao, sean o no golosos, que no desean prescindir de la calidad de los productos Daisho.

Fruit Snap

El destino de este aroma era pertenecer a la colección de verano, sin embargo, quedó tan bien que tras comprobar su pegada y dulzor estimé conveniente clasificarlo en la colección ZEN.

Un aroma frutal, complejo y refrescante fue la inspiración para el desarrollo de este aroma, el cual se ha retocado meticulosamente hasta conseguir que ninguna nota frutal resalte sobre otra, y en la que un ligero toque refrescante de menta redondee todo el conjunto. El dulzor está permitido siempre que no resulte empalagoso.

De clara inspiración en el sorbete de frutas, y partiendo de una salida de notas cítricas aromáticas de mandarina y flores rojas, se da paso a un potente golpe frutal con una generosa combinación de aromas de melocotón y albaricoque, a la que se ha añadido un toque de higo para completar el corazón de esta fragancia que incluso está tocado por la barita mágica de pétalos de rosa. No puede faltar una pincelada de especias orientales junto a la cremosa suavidad de la almendra.

Para completar el fondo potente de este aroma se personaliza con cacao amargo y se endulza con vainilla. Por último, la aparición de un tímido toque de menta se mezcla con todos los ingredientes para ofrecer la nota refrescante de este aroma veraniego, que aporta al aficionado la personalidad suficiente como para salirse de la tónica habitual de las fragancias frutales.

Se prescinde del añadido de canela, que podría ser bien recibido en la fragancia, debido a no ser muy bien tolerada por pieles sensibles.

Disfruta tus afeitados. El equipo Daisho.